Artículo
¿Deberías pasar de caja a devengado?
En construcción, el devengado por proyecto no suele ser opcional.
LeerEl desafío principal que enfrentan muchas empresas de construcción es el costeo por obra. Hay mucho que rastrear: mano de obra, materiales, permisos, subcontratos, arriendo de maquinaria, combustible. Cuando todo eso se registra a nivel de empresa y no de proyecto, el resultado anual puede verse razonable mientras dos obras subsidian a las otras cinco.
El problema no es solo de información histórica. Es que sin costeo por obra tampoco puedes cotizar bien la siguiente: estás presupuestando con márgenes promedio que no corresponden a ningún proyecto real.
La regla general es simple: todo costo que existiría solo si la obra existe se imputa a la obra. Lo que ocurriría igual sin ella es estructura.
| Concepto | Cómo se imputa | Dificultad |
|---|---|---|
| Materiales | Directo, por orden de compra asociada a la obra | Baja, si las compras se emiten con el código de obra |
| Subcontratos | Directo, por contrato y estado de pago | Baja |
| Mano de obra propia | Por horas efectivas trabajadas en cada obra | Alta: requiere registro de horas confiable |
| Permisos y derechos | Directo a la obra que los origina | Baja |
| Maquinaria propia | Por tarifa horaria interna según uso | Media: hay que definir la tarifa |
| Supervisión de terreno | Directo si es dedicada; prorrateo si cubre varias obras | Media |
| Administración central | No se imputa: es estructura | — |
Es el costo que más se distorsiona y el que más pesa. El error habitual es imputar la nómina de terreno dividiéndola entre las obras activas, o peor, según el presupuesto de cada una. Ambos métodos garantizan que el resultado por obra sea ficción.
Lo que funciona es registrar horas efectivas. No hace falta un sistema sofisticado: una planilla diaria por cuadrilla, con obra y horas, procesada semanalmente, ya cambia por completo la calidad de la información. Lo importante es que el registro ocurra en terreno y el mismo día, no reconstruido a fin de mes.
A las horas hay que aplicarles el costo total —remuneración, cargas, provisiones, no solo el sueldo líquido— porque de lo contrario vas a subestimar sistemáticamente el costo de cada obra en un porcentaje relevante.
El costeo por obra sirve poco si solo miras el total. La comparación útil es por partida contra el presupuesto original de esa obra:
Así, cuando una obra se desvía, sabes en qué partida y puedes actuar. Un sobrecosto en terminaciones se corrige distinto que uno en obra gruesa, y si solo ves el total te enteras cuando ya no se puede hacer nada.
En casi todas las obras el mandante pide cambios. Si esos cambios se ejecutan sin registrarse como adicional con su valor, el costo entra igual al proyecto pero el ingreso no. El resultado es una obra que parece haber tenido sobrecosto cuando en realidad tuvo más alcance del contratado.
La disciplina aquí es administrativa, no contable: cada cambio de alcance genera un documento con su valorización antes de ejecutarse. Es la práctica que más margen recupera y la que más cuesta instalar, porque choca con la dinámica de terreno.
Una constructora con la que trabajamos descubrió, al implementar costeo por obra, que dos de sus siete líneas de proyecto eran sistemáticamente deficitarias. No era un problema de ejecución: estaban cotizando con un margen promedio que no reflejaba el costo real de esos trabajos. Ver casos de éxito.
Cada obra tiene un código, y ese código aparece en la orden de compra, en la factura del proveedor, en el estado de pago del subcontrato y en la planilla de horas. Sin esto, todo lo demás es imputación manual y va a fallar.
La cuenta contable dice qué es el gasto; la dimensión dice a qué obra pertenece. No crees una cuenta por obra: eso vuelve el plan de cuentas inmanejable en dos años.
Es lo que más resistencia genera y lo que más valor entrega. Empieza simple, con una planilla semanal, y mejora la herramienta después de que el hábito exista.
Por partida, con las mismas categorías que usa la contabilidad. Si el presupuesto y la contabilidad usan estructuras distintas, la comparación va a requerir un trabajo manual que nadie va a sostener.
Costo del mes, costo acumulado, porcentaje de avance físico y margen proyectado al término. Un informe de una página por obra basta.
Lo que importa no es cuánto llevas gastado, sino cuánto vas a terminar gastando. Esa proyección, revisada mensualmente, es lo que permite corregir mientras la obra sigue abierta.
Reemplaza este bloque por la biografía real del autor del artículo.
Seguir leyendo
Artículo
En construcción, el devengado por proyecto no suele ser opcional.
LeerImplementamos costeo por proyecto y te dejamos el informe mensual por obra funcionando.
Agendar llamada